«Salvo que quiebre España» jiji

Fue el único chico de unos trillizos ferrolanos, y solo unos días después de nacer tuvo que luchar contra dos derrames cerebrales e hidrocefalia. Pese a la evidente preocupación sobre la huella que podría dejar en el cuerpecito de aquel bebé que apenas superó el kilo de peso —y a las repercusiones físicas que trajo consigo— sus familiares y amigos vieron crecer con normalidad a Pepe Bescos. Veinticuatro años después, este joven que ha vivido en todas las ciudades navales del país —también en Cartagena y San Fernando— ha demostrado que su cerebro funciona con la precisión de un reloj suizo, lo que, unido a su fuerza de voluntad y esfuerzo, le ha dado la llave para entrar en el ambicionado grupo de los que aprueban una oposición a la primera.

«Lo mejor de todo este proceso es que al final te podrá gustar más o menos el trabajo que te va a tocar, pero sabes que vas a tener un contrato fijo para toda la vida, que no vas a estar nunca en el paro y que nunca voy a estar un mes sin cobrar salvo que quiebre España», enfatiza. | @lavozdegalicia