Para un niño no tiene importancia el sitio, ni las estrellas que tiene el hotel, para ellos es más importante la experiencia, qué han hecho y con quién.

Seguramente muchos adultos recuerdan escribir en clase tras la vuelta al cole de vacaciones la típica redacción sobre dónde habían ido y qué planes especiales habían hecho en verano. Unos íbamos a la playa o al pueblo, otros habían cruzado el charco… Pero ahí pueden surgir comparaciones, y las comparaciones, en muchas ocasiones, pueden ser odiosas. | @elpais
