Normal, si no tenemos descendencia, ¿a quién se lo vamos a dejar?

En 2021, Bill Doris, empresario de éxito del estado estadounidense de Tennessee, dejó en herencia 4,1 millones de euros a Lulu, su border collie de ocho años que le había hecho compañía en su último tramo de vida. El dinero fue transferido a un fideicomisodedicado a su cuidado hasta que falleciera. Este tipo de herencia a la mascota –o de donación condicionada a eventuales herederos– ha estado tradicionalmente muy vinculada a EEUU, pero cada vez es más común en España.

La semana pasada, Consuelo, de 71 años, contaba en el programa ‘Y ahora Sonsoles’ que le dejaba toda su herencia a su perro. «Yo no estoy loca. Es algo que tengo hablado con mi hijo, que él es también muy amante de los animales y no necesita el dinero. Tiene un buen trabajo, una buena profesión y no le quiero dejar a él el cargo de su cuidado», contaba la mujer, que acudió al notario a dejar por escrito su voluntad, aunque no pudo vehicular su legado a la mascota directamente, porque en España los animales no tienen personalidad jurídica. Lo hizo a través de la fundación Animal Rescue, con la que venía ya colaborando. «Yo les ayudo todos los meses, son encantadores. Están los 365 días al año con los animales», explicaba.

Fideicomiso

Los abogados apuntan a que cada vez es más común encontrarse con este tipo de herencias y donaciones. «Vemos testamentos que condicionan los legados al cuidado de los animales; este asunto se va a tener que regular como en EEUU, donde se crea un fideicomiso (‘pet trust’) en el que un administrador es el que vela por que el animal reciba cuidados hasta que fallezca. La sociedad lo está demandando», apunta Manuel Hernández, CEO de Vilches Abogados, un conocido bufete de Madrid por el que pasan cientos de herencias y donaciones al año, una figura legal esta última que va al alza en España, con un aumento del 67,8% en siete años.

Desde la reforma del Código Civil de 2021, los animales han dejado de ser considerados cosas para convertirse en seres sintientes a ojos del Derecho y, aunque no pueden heredar directamente, sí pueden hacerlo a través de terceras personas que se encargan de gestionar el patrimonio para garantizar su cuidado y bienestar. «La gente quiere garantizarse que la mascota va a estar cuidada el tiempo que viva y hay casos que donan su casa a una persona para que cuide de su mascota hasta que se muera», señala Hernández. | @elperiodico