Yo no vivo en un pueblo y llevo una vida muy parecida xdxdxd

«Para el verano que había gente, bien, pero cuando ya se quedaron prácticamente solos o con los cuatro vecinos que viven, pues no tenían vida«, ha añadido la regidora.

Esa capacidad de adaptación entre verano e invierno es un factor clave ahora que debe tener la familia que aspire a reabrir el bar del pueblo y a vivir allí. «Hemos tenido un montón de demanda», ha asegurado Lapeña, cuyo perfil deseado es el de una familia que ya haya vivido en un pueblo similar o haya regentado un negocio de este tipo, y no necesariamente con hijos.

En este sentido, aclara la alcaldesa, «nos estamos centrando más en familias ya más consolidadas, que ya lo tienen todo más hecho y lo que quieren es un poco de tranquilidad y ganarse la vida«.

La oferta para trabajar allí continúa siendo igual de atractiva que antes: vivienda gratis y alquiler gratuito del local donde está el bar durante el primer año. «Lo vamos a dejar todo gratis, o casi, para ver si se saben adaptar y que les sea más fácil».

El establecimiento está totalmente equipado y dispone de un comedor con capacidad para 40 personas. La oferta de alojamientos en el pueblo se completa con un albergue, también de titularidad municipal, que fue acondicionado hace unos años en la antigua ermita de San Roque y que acoge, de forma constante, grupos de excursionistas que buscan la tranquilidad o la aventura que puede ofrecer este pueblo de montaña de la comarca del Moncayo. | @20m