No se puede tener todo en esta vida :-)

Brecha de planes con sus amigos

Toda elección conlleva una renuncia y, por tanto, Paula sabe que perderá cosas. «De mi grupo, sólo mi mejor amiga y yo vamos a ser madres ahora. Sé que las demás están ahora en una etapa preciosa de viajes, independencia y diversión, y que mis planes serán distintos», afirma consciente.

Sospecha que le espera cierta soledad, mitigada por compañeras de trabajo que sí son madres (y mayores que ella), con quienes espera compartir las conversaciones sobre biberones y pañales. «También me gusta pensar que mis amigos sin niños me ayudarán a desconectar de esa rutina, así que me vendrán muy bien», dice. La expectativa de liberarse de la etapa más comprometida de la crianza antes de los 40 también arroja un futuro halagüeño, ese en el que Paula se visualiza retomando proyectos propios: «Podré pisar el acelerador de nuevo, centrarme más en el trabajo y volver a correr, porque mi hija ya no será un bebé». | @elmundo