


Oculto en el entramado del casco urbano de Bilbao, encontramos uno de los símbolos de la ciudad. Se trata de una fuente pegada a la pared con tres caños en forma de león. Con esos adornos, uno esperaría que fuese conocida como Fuente de los Leones, pero curiosamente es la Fuente de los Perros. El porqué lo encontramos detrás de dos leyendas que intentan justificar ese nombre.

Una obra neoclásica
La Fuente de los Perros se ubica en la calle del mismo nombre y está construida en estilo neoclásico. Es una obra del año 1800 y debe su diseño a los modelos franceses. La estructura está formada por una arquería triple en arcos de medio punto con dovelas decoradas con palmetas, a lo que se suma un frontón triangular con una placa donde se lee el año de su construcción: ‘Año de MDCCC’.
En cuanto al pilón, es una recreación arqueológica de un sarcófago romano. Sin embargo, lo que más llama la atención de la fuente son sus tres surtidores de bronce en forma de cabezas de leones con tocados egipcios.
Perro o león
La primera leyenda que trata de explicar por qué la Fuente de los Perros tiene cabezas de otro animal aduce al desconocimiento de la población acerca de cómo eran los leones. La historia cuenta que, en la época en la que se construyó, la sociedad bilbaína no sabía cómo era exactamente la apariencia de un león, ya que antes no habían visto ninguno antes.
Ante esa situación, determinaron que debían ser perros, por lo que finalmente se llamó a la fuente como tal. Sin embargo, la teoría se tambalea un poco, ya que los leones estaban representados en muchos escudos, con lo que no tendría mucho sentido que la sociedad bilbaína no supiera cómo era el animal.
Una burla
Por otro lado, una segunda leyenda trata de explicar el origen del nombre. En este caso, la teoría cuenta la historia del dueño de una casa ubicada en esa misma calle. Este bilbaíno decidió esculpir un león de piedra en la vivienda, como si fuera un guardián. | @20m

Extra: 10 curiosidades sobre la Estación de Abando y su espectacular vidriera

Inaugurada en 1948
La Estación de Abando se inauguró en el año 1948, sobre otra terminal más antigua que comenzó a dar servicio a locales y foráneos en 1863.
Su espectacular vidriera, desde el comienzo
Junto con la estación llegaba a esta céntrica ubicación la espectacular y colorida vidriera que vemos en la actualidad. Está compuesta por un total de 301 piezas artísticas, mide 15 metros de ancho y tiene una altura de 10 metros.
Realizada en Irún
La vidriera que aún disfrutamos a día de hoy tiene una clara influencia irundarra. No en vano fue diseñada por el pintor Gaspar Montes Iturrioz, nacido en la fronteriza localidad gipuzkoana, y elaborada por la Unión de Artistas Vidrieros de Irún en el mencionado año 1948.

Un reflejo de la sociedad
Contemplar la vidriera de la Estación de Abando supone adentrarse en la esencia tanto de Bilbao, como de su ciudadanía. En ella podemos vislumbrar referencias pesqueras y siderúrgicas que marcaron su reciente pasado, elementos relacionados con el deporte, o lugares icónicos como la Basílica de Begoña o el Puente de San Antón.
1983: año de inundaciones y cambios
La estación fue inaugurada en 1948, pero en la década de los 80 sufrió varios cambios. Las graves inundaciones que azotaron Bilbao en 1983 hicieron que tanto la vidriera como la estación tuviesen que ser restauradas, y aquí llegó también nuestro siguiente protagonista: Agustín Ibarrola.
Agustín Ibarrola, también presente
Junto a los obligados cambios por las inundaciones llegó también una colección de esculturas de todo un referente como el vizcaíno Agustín Ibarrola.
Cambio de nombre en 2006
Fomento, titular de la Estación a través de Adif, decidió cambiar el nombre de la estación en 2006, bautizándola tal y como la conocemos a día de hoy: Estación Abando Indalecio Prieto.
En contra del nuevo nombre
Esta decisión fue tomada unilateralmente, sin previa consulta y ante la oposición de la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Bilbao. Es por ello por lo que el entonces alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que no emplearan la nueva denominación.
En 2015 se termina la actual estación
Si en el año 2006 se bautizaba del modo en el que la conocemos actualmente, a finales de 2015 se concluyeron la restauración de sus tres fachadas. Unas obras que le otorgarían el aspecto que tiene a día dee hoy.
Su futuro, ligado al TAV
Además del mencionado pasado y su actual situación, el futuro la Estación de Abando estará ligado al Tren de Alta Velocidad (TAV). Esta será una de las paradas más importantes dentro de la llegada del TAV a Euskadi.
@bilbaosecreto