Consejitos para el gym

Lo que no se debe hacer en el gimnasio

  • No lo dejes todo desordenado

Ya sea dejar un banco cubierto de sudor o no volver a colocar las pesas en su sitio después de usarlas, no limpiar y dejar en orden el material después de utilizarlo no solo es un problema de higiene, sino que también puede suponer un riesgo para la seguridad.

Dejar discos pesados o mancuernas por ahí “supone un problema de accesibilidad para las personas que físicamente no pueden mover el peso que otra persona ha abandonado”, afirma Amanda Katz, entrenadora personal y de running afincada en Nueva York.

En cuanto a limpiar el sudor, “es una cuestión de educación y solo lleva unos segundos”, señala Forzaglia. “Nadie quiere tumbarse en un banco cubierto del sudor de otra persona”.

  • No acapares el material

Si tienes pensado hacer una rutina compleja de entrenamiento en circuito que requiera el uso de seis máquinas a la vez, resérvala para un entrenamiento en casa o modifícala para que sea más secuencial.

“No puedes acaparar la máquina de poleas, la prensa de piernas y tres juegos de mancuernas”, apunta Laura Girard, entrenadora personal certificada, preparadora física y fundadora de The Energy Academy en Nueva York. “Aprende a compartir”.

  • No des consejos no solicitados

Puede resultar embriagador pensar que sabes más que los demás. Si ves a alguien al otro lado del gimnasio haciendo peso muerto con lo que te parece una técnica incorrecta, puede resultarte tentador acercarte y darle unos cuantos consejos. No lo hagas.

“A menos que alguien corra un peligro inmediato, no creo que sea apropiado dar consejos a desconocidos”, afirma Katz. La mayoría de nosotros no somos profesionales del fitness y, aunque lo fuéramos, no sabemos por qué alguien podría estar entrenando de la forma en que lo hace. “Hay innumerables razones por las que un ejercicio puede parecer diferente de lo esperado, desde la rehabilitación de una lesión hasta la programación de un entrenador”, explica Katz.

El cuerpo de los demás y cómo lo entrenan no es asunto tuyo. “Nunca des por sentado que conoces los objetivos o el cuerpo de alguien mejor que ellos mismos”, razona Girard.

  • No hagas ruido

Ya sea poniendo tu lista de reproducción motivadora sin auriculares, gruñendo en voz alta mientras haces ejercicios o, como me pasó en mi gimnasio hace apenas una semana, un hombre gritando “¡VAMOS!” antes de cada serie de encogimientos de hombros, hacer ruido no es justo ni agradable para el resto de los usuarios del gimnasio.

“Todo el mundo se merece su propia lista de reproducción y no tener que sufrir el estrés de un grito aleatorio cuando ya está haciendo algo que le hace sentir vulnerable e incómodo”, afirma Girard.

  • No te pongas a mirar el móvil ni a hablar por él

Descansar entre series es normal y está bien —hablaremos de esto más adelante—. Pero acaparar una máquina porque estás mirando tus redes sociales, respondiendo correos electrónicos o atendiendo llamadas no lo está.

“El gimnasio es para entrenar”, dice Forzaglia. “Si necesitas ponerte al día con el móvil, sal un momento”. | @eldiario