
Los casos atendidos se han disparado un 75% entre 2020 y 2022, según el informe que la Fundación Anar ha hecho público este miércoles. "Estamos escuchando relatos no sólo de empujones, sino de puñetazos, violencia con correas, con varas o con cables que dejan importantes lesiones en el cuerpo. Los niños nos cuentan que en su casa les insultan, les dicen que no valen para nada y que se arrepienten de haberlos tenido". @El Mundo
Fuente: El Mundo.







