Filippo Bigioli (1798-1878) – “Lucifer en la Giudecca”, 1860

La Giudecca es la división más profunda del Cocito, el noveno y más bajo círculo del Infierno. Quienes son castigados aquí son quienes traicionaron a sus señores y a quienes debían gratitud. Este lugar no es ardiente; es un lago de hielo completamente congelado. En el Infierno de Dante, el pecado más grave no nace de la pasión, sino de la traición; por lo tanto, el nivel más profundo es frío. Según Dante Alighieri, Lucifer es de un tamaño colosal. Su pecho se eleva por encima del hielo. Tiene tres caras y alas de murciélago, y con cada aleteo, el viento que crea congela aún más al Cocito. En sus tres bocas mastica a los tres mayores traidores de la historia: Judas, quien traicionó a Jesús, y Bruto y Gayo, quienes traicionaron a César. Aquí, Lucifer no se presenta como la encarnación activa del mal; más bien, es un ser indefenso atrapado en el hielo que él mismo ha creado. Como consecuencia de su orgullo, está condenado a prisión eterna.