
La lucha contra el turismo de «borrachera» se extiende por Europa. A ciudades como Málaga se une ahora Praga, que ha decidido prohibir los recorridos nocturnos de bares. Con esta medida, la ciudad trata de atraer a «turistas más cultos» y decir adiós a las miles de despedidas de soltero que se celebran cada día en las calles céntricas.
Jiri Pospisil, un teniente de alcalde, ha destacado que la ciudad quiere atraer «a turistas más cultos, de mayor poder adquisitivo y no a personas que solo viajen a emborracharse».
Praga no es la primera ciudad que intenta evitar a estos turistas problemáticos, Ámsterdam también lanzó una campaña en la que mediante videos publicitarios se mostraba a un grupo de hombres borrachos siendo detenidos por la Policía. El Ayuntamiento de la capital holandesa utilizó esta iniciativa para evitar que los jóvenes viajasen a su ciudad solo para consumir drogas y alcohol. | @20m






