A día de HOY, que se tienen varias citas por semana, me parece bien que cada uno pague lo suyo.

Pero vamos cuando yo era más jovencita que ni existía Tinder, y he tenido alguna que otra cita (muy pocas), he valorado como un gesto de caballerosidad que me inviten. Que cada uno haga lo que quiera y ya está 🙂