[…] El trabajador de la estación de servicio, identificado como Qian Jiaqi, afirmó que recurrió a esa medida luego de que el hombre ignorara las advertencias. […]
[…] El trabajador de la estación de servicio, identificado como Qian Jiaqi, afirmó que recurrió a esa medida luego de que el hombre ignorara las advertencias. […]


[…] Para asegurarse los estornudos cuando está frente a la cámara se ha creado su propio «consolador de nariz», una especie de palo fino hecho con silicona y látex (materiales usados en juguetes sexuales) que le sirve para hacerse cosquillas en la nariz y provocarse así los estornudos. […]


[…] Este tipo de acciones pueden ser muy peligrosas, ya que el vacío aspira mucho más que el endometrio o la sangre menstrual. Pueden generarse perforaciones o desgarros, tanto en la vagina como en el útero, causando graves hemorragias, aparte de la posibilidad de problemas posteriores de fertilidad e infecciones. Además, esto último se ve intensificado por el hecho de que este tipo de utensilios se usan para limpiar suciedad; por lo que, por mucho que se intente limpiar previamente, lo más probable es que tengan gran cantidad de bacterias y otros microorganismos infecciosos que puedan causar enfermedades. […]
[…] Afortunadamente, la técnica usada por estas dos mujeres no está muy extendida, aunque tampoco son las primeras en hacerlo. De hecho, es un método que deriva de otro, que comenzó a usarse en los 70 para la práctica de abortos clandestinos en casa.
Sus inventoras fueron las activistas feministas Lorraine Rothman y Carol Downer, quienes produjeron un dispositivo de aspiración en vacío que podría usarse supuestamente para detener la menstruación en un solo día.


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[…] El hombre condenado por llamar «negro de mierda» a un hombre en València cuando le recriminó tras sorprenderle fotografiando a sus hijos menores de edad ha vuelto a ser denunciado por agredir a la misma persona, propinándole patadas por la espalda, apenas unos días después de conocer la condena que le habían impuesto. La víctima espera ahora un nuevo juicio, de nuevo con tintes racistas, después de la primera condena, que obligaba al supuesto agresor a pagar 1.500 euros o ingresar en prisión. […]