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Menuda jeta, amiga

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en consecuencia, sancionó a la mujer argumentando que existió connivencia con la empresa para obtener las prestaciones por desempleo. Los hechos que motivaban esta sospecha es que la trabajadora, que era socia fundadora de la cooperativa, fue expulsada disciplinariamente el 20 de abril de 2019, por discrepancias y su negativa a realizar turnos de noche.

Del 21 de abril de 2019 al 20 de junio de 2020 cobró el paro y, el 6 de octubre de ese mismo año, volvió a entrar en la misma cooperativa. Tras esta incorporación, cobró el paro durante otros dos periodos: del 27 de enero al 2 de junio de 2021 y del 4 de enero al 28 de enero de 2022.

La trabajadora reclama la sanción del SEPE

El SEPE sancionó a la trabajadora con la devolución de todas las prestaciones por desempleo, incluidas las del ERTE. No conforme, la mujer decidió reclamar, aunque, en un principio, su demanda fue desestimada por el Juzgado de lo Social número 3 de Oviedo.

Frente a esta sentencia, presentó un recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. En este recurso, la mujer pidió que se especificara claramente que los dos últimos periodos de prestación (2021 y 2022) derivaban de ERTEs por COVID aprobados por la autoridad laboral, diferenciándolos del primer periodo. Asimismo, alegó que no existió conducta fraudulenta continuada y que los periodos de paro por la pandemia debían excluirse de la sanción, ya que no podía haber connivencia en situaciones de fuerza mayor. | @huffingtonpost

Los mejores chollos en Chollometro

Yo siempre intento pagar los caféses en efectivo, pero sí que es cierto que cada vez llevo menos efectivo y no me queda otra xd

“Lo noto todos los días”, explica Sergio mientras organiza el mostrador antes de la hora punta del desayuno. “Cuando alguien paga un café de 1,60 € o una tostada de 2,80 € con tarjeta, la comisión que me quitan puede parecer mínima, pero para nosotros no lo es. Los pagos de dos o tres euros con tarjeta nos perjudican mucho a los pequeños negocios”.

“Si en un día tienes 150 operaciones de este tipo, y la mayoría entran por tarjeta, el porcentaje que se va en comisiones lo notas. Es dinero que podría destinar a pagar luz, proveedores o incluso a contratar a alguien unas horas más”, detalla. “Pero se desvanece en microcomisiones”.

Sergio comenta que su entidad bancaria aplica una tasa fija mensual por el TPV y un porcentaje por operación. “Parece poca cosa, pero a final de mes puede ser perfectamente el equivalente a una semana de compra de pan o café. Y eso, para nosotros, es muchísimo”.

El dueño reconoce que no puede ni quiere limitar el pago con tarjeta, porque la mayoría de clientes ya no lleva efectivo. “La gente se ha acostumbrado a pagar absolutamente todo con tarjeta o con el móvil. Y lo entiendo. Pero para los pequeños negocios no siempre es sostenible”.

De hecho, ha llegado a plantearse poner un mínimo de pago, pero lo ha descartado. “Creo que sería contraproducente. Si un cliente quiere un café y no tiene monedas, no puedo decirle que no. Prefiero asumir yo el coste antes que perderlo”. | @elespanol

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