Una Charo de 50 años, casi abandona a su familia para irse con un actor chino, que al final resultó ser un estafador

«Me da mucha vergüenza estar contándote esto», reconoce nuestra interlocutora. «Sé que todo suena a locura, que parece surrealista y que cualquiera pensará que qué idiota va a caer en eso, pero así fue», detrás de estas palabras está una mujer de alrededor de 50 años, gallega, casada, con hijos, con un trabajo que le gusta y una familia que la apoya. Además, es una persona con estudios superiores y, sí, hay que recalcar esta parte porque muchas veces estas historias se asocian a ignorancia o a un bajo nivel intelectual.

Para entender el proceso hay que conocer a Luo Yunxi (nombre que nos tiene que deletrear). Probablemente no les suene, pero es uno de los actores de moda en China, protagonista de una gran cantidad de series. María (así llamaremos a partir de ahora a esta gallega) comenzó a ver Till the end of the moon (Hasta el fin de la luna, traducido al español), una de las últimas y más conocidas producciones en las que este actor aparece como protagonista. Tanto le gustó, que en un gesto sin la menor importancia, comenzó a seguirlo en su cuenta oficial de Instagram. Hasta aquí todo normal, pero lo que sigue nada tiene de habitual.

Un mes después de comenzar a seguir esa cuenta oficial y de interaccionar con algunas publicaciones, María recibe un primer mensaje privado, supuestamente, desde esa misma cuenta oficial. «La misma foto de perfil, los mismos seguidores, el mismo nombre. Todo era tal cual», explica. «Hola, muchas gracias por tu apoyo en mi carrera, es genial saber que tengo una fan tan devota. Lo aprecio mucho (emoji de corazón)», decía en inglés en esas primeras líneas de contacto. Es verdad que María se sorprendió, pero ella desconocía que en China fuera tan famoso y realmente creyó que podría ser una campaña de fidelización de fans extranjeros. «Es más, él mismo lo justificó todo incluso antes de preguntarle. Me explicó que de vez en cuando revisan los nuevos seguidores para prestarles un poco más de atención. Además, me dice abiertamente que han estado notando que en algunos países les habían hackeado algunas cuentas haciéndose pasar por él y que por eso intentaba tener un trato más cercano», recuerda María. «Simplemente comenzamos a hablar, cada vez más a menudo. Un poco de nuestros gustos, de cómo es mi país. Una conversación fluida, como de amigos», explica.

Al cabo de tres semanas de conversaciones diarias, el supuesto Luo Yunxi le pide que dejen de hablar por Instagram y que comiencen a hacerlo por Line (una aplicación de mensajería instantánea similar a WhatsApp). «Y ahí siguen nuestras conversaciones que comienzan a ser cada vez más personales. Contándonos nuestra vida», al llegar a este punto María suspira y hace una pausa: «Lo sé, parece una locura, es que yo misma alucino al escucharme», reconoce.

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Carta de un bombero sobre la cobertura del incendio de Valencia

«Buenas tardes, me llamo Alfonso, pertenezco a un servicio de bomberos municipal y me dirijo a ustedes con el propósito de expresar mi opinión respecto al artículo publicado recientemente en su periódico. Quiero comenzar destacando la importancia de abordar temas sensibles como el reciente suceso en Valencia de manera responsable y precisa.

Si bien reconozco y entiendo el valor de informar a la sociedad sobre eventos trágicos como este, me preocupa la forma en que se ha presentado la información, particularmente en relación con la actuación de los bomberos durante el incidente. El artículo parece insinuar que la orientación dada por un bombero contribuyó de alguna manera a la fatalidad de la situación, lo cual considero una interpretación errónea, ya que se desconoce la situación en ese momento y es potencialmente perjudicial para la percepción pública sobre la actuación de los servicios de emergencia.

Como miembro del servicio de bomberos, estoy preocupado por la posibilidad de que este tipo de cobertura periodística fomente la desconfianza hacia los profesionales en situaciones de emergencia. Al poner en duda la experiencia de los bomberos, se corre el riesgo de que las personas hagan caso omiso de sus recomendaciones en futuras emergencias. Esto, a su vez, podría provocar más víctimas al intentar escapar por los huecos de las escaleras, donde la inhalación de humo es una de las principales causas de muerte en incendios residenciales, siendo el confinamiento en sus viviendas, la mejor opción.

Es fundamental comprender que las decisiones tomadas por los bomberos en momentos de crisis están respaldadas por años de experiencia, entrenamiento riguroso y protocolos establecidos. Abogar por la desconfianza hacia estos profesionales pone en peligro vidas y socava la integridad de un sistema de respuesta a emergencias que está diseñado para proteger a la ciudadanía.

Por lo tanto, sugiero que en futuras coberturas de incidentes similares, se aborde la información de manera más equilibrada y se contextualicen las decisiones tomadas por los servicios de emergencia, evitando la simplificación o la insinuación de culpabilidad sin una base sólida.

Por último, me gustaría expresar mi más profundo apoyo a las familias afectadas por esta tragedia. Es una pena lo ocurrido y es importante que como sociedad nos unamos para ofrecer nuestro apoyo y solidaridad en momentos tan difíciles. Agradezco su atención y espero que mi crítica sea recibida como una contribución constructiva ppara mejorar la calidad y la responsabilidad de la cobertura periodística en su medio.» | @levante-emv