Lorena Torres tiene 29 años y es madre de dos niños, de siete y un año de edad. Desde febrero de 2021 reside en una vivienda okupada ubicada en la calle San Cristóbal, en s’Arenal de Llucmajor, junto a su marido enfermo. En torno a las 10.30 horas de este lunes, la mujer regresaba de realizar unos trabajos en la calle cuando se percató de la presencia de un hombre trasteando el contador de electricidad de su casa.

«Nada más ver que estaba manipulando mi contador me dirigí a él y le pregunté si era trabajador de la compañía eléctrica. Todo era muy extraño porque no iba vestido con el uniforme propio de Endesa y eso me hizo sospechar. De buenas a primeras me dijo que si le daba 150 euros en el momento se marcharía y lo dejaría todo tal y como estaba», comenta Lorena Torres. | @ultimahora

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