
Megan Condrey, una mujer de Washington D.C., compró dos hamburguesas con queso y papas fritas en un McDonald’s en noviembre de 2017 y tras comerse una, dejó la otra en la parte trasera de su auto para más tarde, pero se olvidó de ella. Varios días después, la encontró y observó que no presentaba ningún rastro de pudrición, por lo que decidió realizar un experimento para ver cuánto tiempo podía durar, informa The Mirror. | @actualidad
Receptionist claims McDonald’s cheeseburger she bought five years ago looks exactly the same FIVE years later https://t.co/Ox6eeKDJAe
— Daily Mail US (@DailyMail) February 15, 2022





