
Whitbourne cita una investigación de la Universidad McGill, en Canadá,que encuentra vínculos entre ciertas posturas y rasgos de personalidad asociados con tendencias psicopáticas.
Levantar los puños, mover el torso hacia atrás o arquear la zona lumbar (postura lordótica) son algunos ejemplos. «Una serie de señales importantes que pueden delatar la intención de alguien de darte órdenes es una postura abierta, erguida y expandida«, dice Whitmore.
En cambio, «quien está dispuesto a ceder ante otra persona es más propenso a derrumbarse y a cerrarse un poco«, sostiene la experta. | @20m









