Absoluta barbaridad

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En la mesa de operaciones yace un hombre que está a punto de someterse a una fractura voluntaria de piernas. Son las ocho de la mañana y en el altavoz suena música metal a todo volumen. El cirujano coge un taladro, trabaja en el fémur que tiene delante, coloca una cuña en el punto de fractura previsto, golpea con un martillo y parte el hueso. Luego taladra profundamente los dos fragmentos ahora sueltos. Tarda una hora por hueso y suena como si estuvieran instalando una cocina nueva. Martillo, taladro, martillo, taladro.

El paciente despertará con dos clavos intramedulares en los huesos y varillas metálicas de 20 centímetros de largo que fijan sus fémures fracturados. Cuatro veces al día, utilizará un control remoto para separar los fragmentos óseos 0,25 milímetros. En los espacios vacíos crecerá nueva masa ósea. Un milímetro al día, durante tres meses, por cada 8, 9 o 10 centímetros de altura corporal.

Durante este tiempo, el paciente se alojará en una habitación de hotel. El gimnasio, la fisioterapia y la sala de curas están a un corto trayecto en ascensor. Hasta 40 pacientes más se recuperan en las habitaciones contiguas. Entre ellos hay algunas mujeres, pero la gran mayoría son hombres procedentes de todo el mundo: Alemania, Estados Unidos, Turquía, Australia, el Líbano…

@abc

 

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El gallito de las rocas guayanés​

El gallito de las rocas guayanés es polígamo, un único macho cruza con múltiples hembras y no mantienen relaciones de largo plazo. El macho no participa de la fabricación del nido, ni de la incubación de la puesta, ni de la alimentación de los polluelos. El nido es construido con barro y material vegetal, que fija con saliva y barro a una barranca rocosa o cerca de corrientes de agua rocosas en la sombra del bosque. Lo hacen entre diciembre y enero, cuando comienza la temporada reproductiva. La hembra pone uno o dos huevos pardo amarillentos marcados de gris-lilás. La incubación dura entre 27 a 28 días. Los polluelos son alimentados con frutas y ocasionalmente con insectos o pequeños vertebrados.

El macho que baile mejor a los ojos de la hembra, y aquel que regrese puntual cada día a la sesión de baile evitando ser presa de los depredadores, será elegido para brindar sus genes a las nuevas generaciones de gallitos de las rocas.

 

¿Pero por qué no han aprovechado para hacer los edificios más altos??