El gallito de las rocas guayanés es polígamo, un único macho cruza con múltiples hembras y no mantienen relaciones de largo plazo. El macho no participa de la fabricación del nido, ni de la incubación de la puesta, ni de la alimentación de los polluelos. El nido es construido con barro y material vegetal, que fija con saliva y barro a una barranca rocosa o cerca de corrientes de agua rocosas en la sombra del bosque. Lo hacen entre diciembre y enero, cuando comienza la temporada reproductiva. La hembra pone uno o dos huevos pardo amarillentos marcados de gris-lilás. La incubación dura entre 27 a 28 días. Los polluelos son alimentados con frutas y ocasionalmente con insectos o pequeños vertebrados.
El macho que baile mejor a los ojos de la hembra, y aquel que regrese puntual cada día a la sesión de baile evitando ser presa de los depredadores, será elegido para brindar sus genes a las nuevas generaciones de gallitos de las rocas.




