¿Qué os parece este caso relacionado con la psicosis posparto?

Un mes antes de matar a sus tres hijos, Lindsay Clancy acudió a su madre y a quien entonces era su esposo para decirles que tenía «pensamientos sobre hacerles daño a los niños».

La madre de Clancy, Paula Musgrove, testificó esta semana que, durante ese tiempo, Lindsay decía: «‘Esta no soy yo, nunca había sido así antes’. Y yo estaba de acuerdo, porque no lo era».

Clancy no niega haber cometido los asesinatos, pero se ha declarado inocente de los cargos de homicidio. Su defensa argumenta que sufría psicosis posparto cuando atentó contra la vida de sus hijos.

Sus síntomas incluían alucinaciones y delirios que comenzaron tras el nacimiento de su tercer hijo.

«Era incapaz de ajustar su comportamiento a las normas legales y no comprendía la ilicitud de su acto», declaró el miércoles Paul Zeizel, psicólogo clínico y forense.

Por su parte, la fiscalía sostuvo que ella tomó la decisión calculada de matar intencionadamente a sus hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses.

En los casos de psicosis posparto —una afección poco frecuente considerada una emergencia médica—, las pacientes pueden experimentar manía, depresión o una combinación de ambas.

También sufren síntomas psicóticos, como escuchar voces que no existen.

En casos graves y poco comunes, pueden hacerse daño a sí mismas o a otras personas, o incluso llegar a matarlas.

Es una de las enfermedades más graves que puede sufrir una mujer tras dar a luz, según explicaron expertos a la BBC, aunque sigue sin estar clasificada en los manuales médicos de psiquiatría.

La enfermedad está cobrando mayor relevancia a medida que el juicio contra Clancy cumple un mes, y ha abierto un debate sobre las complicaciones de salud mental que pueden experimentar las mujeres después del parto. | @bbc

Durante las últimas dos semanas, Estados Unidos ha puesto el foco en los tribunales con el juicio a Lindsay Clancy. En enero de 2023, la mujer de por aquel entonces 32 años estranguló a sus tres hijos, Cora (5), Dawson (3) y Callan (de ocho meses), en su residencia familiar de Massachussets. Los dos primeros murieron la noche del incidente, el 24 de enero, mientras que el último falleció tres días después. El quid de la cuestión es el estado mental de la acusada, aparentemente deteriorado tras el nacimiento de su tercer hijo: la defensa desveló que le habían recetado 13 fármacos en los cuatro meses previos al crimen.

Por su parte, su suegra testificó este martes que Lindsay “pedía ayuda desesperadamente”. En medio del agitado debate, una opinión proveniente de España ha generado una intensa reacción en las últimas horas. Tania Llasera, excolaboradora de El Intermedio, publicaba un vídeo en Instagram en el que aseguraba empatizar con la mujer, debido al fallo total de todos los sistemas a los que pidió auxilio. Sin embargo, la reacción en contra ha hecho que la comunicadora borre las imágenes, además de publicar un comunicado de disculpa en su perfil de Instagram. | @lavanguardia

 

 

Prefiero vivir en Illescas antes que esto…

El problema de la vivienda en España no es nuevo, pero sí es novedad un modelo de negocio que cada vez se implementa más en las grandes ciudades: dividir los pisos para alquilar las habitaciones y así multiplicar los beneficios de los propietarios. Como consecuencia de esto, familias enteras están siendo expulsadas de sus pisos y hace que alquilar toda una vivienda sea una auténtica ley de la selva.

Jaqueline, Jesús y Luisa son algunos de esos inquilinos que saben lo que es vivir en un piso compartido. Jaqueline paga 690 euros, Jesús 600 y Luisa 700 de alquiler. Es lo que les cuesta una habitación dentro de un piso compartido con muchas otras personas y, en algunos casos, sin ni siquiera comedor.

«Son cinco habitaciones. Solamente es pasillo y todo está dividido para habitaciones», comenta Jesús a laSexta.

Todos ellos aseguran que de momento es lo único que se pueden permitir. «Es muy difícil conseguir piso solo, y más con los sueldos que tenemos», sostiene Jaqueline. Jesús explica que alquilar un piso completo es más difícil por los requisitos que te exigen. «Depósito, alquiler… En la habitación es solo el mes que está en curso», afirma.

«Habitaciones donde no las hay»

Algunos bloques de Madrid siguen este modelo de troceo en prácticamente todos los pisos. Juan Carlos Atroche, de Madrid Compartido, presume del rédito que saca con su empresa. «Si tú te lo sabes organizar, es muy rentable. El reformista es un crack, me saca habitaciones de donde no las hay», asegura. | @lasexta

El que la sigue la consigue

[…] Valter Fonseca dos Santos, un ciudadano brasileño que pasó cerca de 16 años durmiendo en las callesde Patos de Mina, un municipio del estado de Minas Gerais. A principios de los 2000, este ciudadano dejó su Ilhéus natal en busca de un empleo estable, pero acabó sin trabajo ni techo hasta que decidió darle un vuelco radical a su vida.

Durante años, este hombre sin hogar trató de buscarse la vida como pudo. Realizó múltiples tareas precarias y temporales y llegó a trabajar en una plantación de tomates, pero perdió su empleo al finalizar la cosecha. Mientras tanto, pasaba las noches a la intemperie, durmiendo allí donde podía y sin poder costearse una simple habitación.

Se preparó a la oposición a sepulturero mientras vivía en la calle

Después de casi una década viviendo en esta situación tan vulnerable, Valter dijo basta en 2015: «No quería vivir en la calle como los demás», contó en una entrevista al medio brasileño G1. Decidió entonces entrar en el Centro de Referencia de Asistencia Social Especializada con la intención de mejorar su situación financiera y encontrar una manera de ganarse la vida honradamente.

El personal de este organismo le ayudó a elaborar un currículum y llegaron a enviarlo a varias empresas, pero nunca lo llamaron. Fue entonces cuando surgió la oportunidad de presentarse a la oposición para ser sepulturero y, animado por los orientadores, este hombre decidió presentarse. Eso sí, estos mismos le impusieron una condición: debía dedicarse en cuerpo y alma a sus estudios y obtener la primera posición.

A pesar de que se encontraba en situación de calle, Valter no renegó en su ímpetu de asegurar un puesto de trabajo y abandonar de una vez por todas estas condiciones de extrema vulnerabilidad. Estudió cuatro horas al día durante cuatro meses, aprovechando siempre las horas de luz natural, y convirtió los bancos de los parques públicosdonde solía dormir en su propia sala de estudio.

Obtuvo la mejor nota de los 21 candidatos que aspiraban a las plazas disponibles

Cuando llegó el día del examen, este brasileño llegó más que preparado y supo aprovechar el tiempo. Así lo demostraron sus notas: logró 26 aciertos de los 30 posibles, lo que le permitió ocupar el primer lugar entre los 21 candidatospara el puesto de sepulturero que competían por las tres plazas disponibles. | @abc