Osea tienes 100K y quieres seguir cobrando una ayuda que es para los que la NECESITAN. Menuda caradura!!!!

El viernes 16 de abril de 2021, un boleto de Euromillones adquirido en la administración Nuestra Señora del Acebo de Oviedo resultó premiado con 154.073 euros. La afortunada era Helena, una clienta habitual que solía acudir sola, o hasta ese momento estaba claro. Ese día, Helena estuvo de suerte y acertó cinco números más una estrella. Es decir, se quedó a una estrella de llevarse millones de euros. En limpio, ya pagados y por tanto descontados los impuestos, el premio se quedó en 131.259 euros.

Cuatro días más tarde, se ingresó ese dinero en una cuenta creada en una sucursal de la Caja Rural de Asturias en Oviedo. La abrió Yadiel, tres décadas pareja de Helena, quien se puso como único titular de la misma, con Helena como persona autorizada. Este movimiento contaba con el consentimiento de ella y se fundamenta en que no quería perder una ayuda social que estaba recibiendo. Si le figuraba ese ingreso, se quedaba sin la prestación.

Pocos meses después, Yadiel falleció. Fue en ese momento cuando Jael, madre de Yadiel, reclamó como propio el dinero de la cuenta, que, varios gastos después, había menguado ya a 92.798 euros. Esgrimió la mujer que el boleto lo había comprado su hijo y que el saldo de esa cuenta debía corresponderle como legítima heredera. Helena dio la versión opuesta: ella había adquirido y de hecho hasta cobrado el décimo, por lo que no había duda sobre de quién era el dinero.

El conflicto, no podía ser de otra forma, acabó en los tribunales. El caso recayó en el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Oviedo, que dio la razón a Helena. Analizó testimonios, entre ellos el de la propia lotera, de amigos en común, del director del banco y de la dueña del piso que alquilaba junto a Yadiel. La conclusión fue abrumadora porque todos coincidieron: Helena fue quien compró el boleto, lo mostró como ganador y gestionó el cobro. | @infobae