Que gusto leer noticias donde las decisiones de los jueces son razonables y (nunca mejor dicho) justas.

Un pionero auto de un Juzgado de Donostia ha obligado al BBVA a devolver a sus propietarios originales una vivienda que la entidad se había adjudicado en una ejecución hipotecaria por un impago de tres mensualidades y que posteriormente fue subastada y adjudicada a un tercero. El dueño es un pensionista donostiarra que avaló con la vivienda el préstamo de un hijo para un negocio. | @noticiasdegipuzkoa