
Este jubilando británico lleva 53.250 locales visitados, según su recuento más reciente, una cifra que supera ampliamente las 51.685 visitas que ‘The Sun’ documentó en 2019 y que también está ya muy por encima de las 46.495 que certificó oficialmente el Guinness World Records el 29 de enero de 2014. Eso no resta interés a una historia que empezó mucho antes de que existieran las hojas de cálculo, las aplicaciones de mapas o la obsesión actual por coleccionar experiencias.
Masters no se limita a entrar en el bar, mirar la barra y tachar un nombre de su lista. Eso sería muy sencillo. Para que un establecimiento cuente tiene que cumplir unas condiciones bastante concretas. La primera es sencilla pero esencial. Tiene que tomar al menos una bebida alcohólica dentro del local, normalmente media pinta. No vale entrar simplemente a curiosear. Y le pide al dueño que done una libra esterlina a la caridad.
También estableció que debe tratarse de un lugar donde cualquiera pueda comprar una bebida sin estar obligado a adquirir comida ni pagar una entrada o un suplemento por acceder. Y hay otra regla que resulta bastante reveladora de su obsesión por la precisión. Si un pub cambia de nombre pero permanece en el mismo emplazamiento, no vuelve a contarcomo un establecimiento nuevo. Esto no va de coleccionar nombres, sino lugares. | @telecinco