Si romper una relación con una pareja estable, con un amigo de toda la vida o con tu propio hermano es tremendamente difícil, ‘divorciarse’ de tus padres es quizá una de las situaciones más complicadas a la que una persona se puede enfrentar en la vida. Pero en un mundo en el que el tótem de la familia tradicional se está resquebrajando, para dar paso a relaciones cada vez menos normativas, el tabú de las relaciones rotas entre padres e hijos, sea por el motivo que sea, está empezando a ‘salir del armario’.
De hecho, en sociedades como la norteamericana, donde el arraigo familiar no es tan fuerte como en España, es una tendencia al alza. Un estudio realizado por Andrew Pillemer, profesor de la Universidad de Cornell y autor del libro sobre fracturas familiares ‘Fault Lines’, indica que uno de cada cuatro estadounidenses ha roto con un familiar. Y en Reino Unido, una encuesta realizada por la plataforma Stand Alone, que brinda ayuda a personas distanciadas de sus allegados, indica que afecta a una de cada cinco familias. | @elperiodicodearagon















