
En el juicio, celebrado a finales del pasado mes de septiembre, el procesado, de 19 años, dijo no recordar nada de lo sucedido aquel día porque había bebido junto a sus amigos, con los que estaba de vacaciones. «De repente la chica me dio dos bofetones y le pedí disculpas por si le había molestado algo», señaló a través de videoconferencia. La magistrada aprecia la atenuante analógica de toxifrenia al considerar que el joven actuó bajo los efectos de las bebidas alcohólicas.
Los hechos juzgados, considerados por la Fiscalía como un delito de abuso sexual y por el cual pedía para el acusado una multa de 3.240 euros, tuvieron lugar sobre las 16.00 horas del 28 de julio. En ese momento ambos jóvenes se encontraban en la piscina del hotel, ubicado en Magaluf. La chica había llegado a la Isla ese mismo día procedente de Francia. La joven relató a la jueza que conocieron ella y sus amigas a unos chicos mientras estaba en el agua y que minutos después ocurrió el incidente. «Cuando salí de la piscina uno de ellos vino hacia mí y me agarró del trasero. En ese mismo momento me pidió perdón», relató la chica. Asimismo reconoció que le dio dos bofetones y que los amigos del chico se rieron. | @ultimahora


