
Durante una conversación en la que ambos debatían sobre si tener «algo serio», Verónica, la joven, aseguraba que le gustaría «formalizarlo de verdad». Utilizando sus conocimientos de Derecho y alegando ser una persona «muy desconfiada», la joven instaba a su ahora pareja a firmar un contrato de manera que evitaran cualquier engaño amoroso.





