cirugía plástica

No tengo nada en contra de los retoques estéticos, pero 28 años me parece SUPER pronto e innecesario…

¿Se ha vuelto la gente tan insegura en este mundo digital lleno de falsedades que está dispuesta a pagar miles de dólares por esta operación? ¿O se han extendido tanto los tratamientos no quirúrgicos, como el Botox y los rellenos, que hacer que nos separen la piel de los pómulos y nos reorganicen los tejidos faciales y la grasa se percibe como un siguiente paso lógico y de mayor duración?

Para Emily, quien se sometió a un estiramiento facial a los 28 años, todo se trataba de conseguir un «aspecto estilizado»: una mandíbula esculpida y afilada, pómulos altos y lo que entre muchos jóvenes se conoce como ojos de zorro.

Afirma que operarse en Turquía ha sido «un cambio de vida» y no se arrepiente.
«En total me hice seis cirugías combinadas en una», explica. «Entre ellas, me hice un estiramiento facial medio, un levantamiento de labios y una rinoplastia [cirugía de nariz]».
Al describir el proceso, esta empresaria de Toronto, Canadá, cuenta que el cirujano puso su canción favorita mientras le aplicaban la anestesia general y luego: «Me quedé dormida y me desperté, vomité, y tenía una cara y una nariz nuevas».
El proceso de recuperación fue largo: el dolor y los moretones comenzaron a disminuir durante las primeras semanas, pero a Emily le tomó seis meses recuperar la sensibilidad en algunas partes de sus mejillas.
¿Lo haría de nuevo? Duda.
«Desde mi cirugía, he cambiado mi vida. Estoy más sana, bebo mucho menos, cuido mi piel, duermo. Creo que si supiera lo que sé ahora, tal vez no lo habría hecho».
«Mi mamá ni siquiera lo supo hasta que se lo conté un par de días después de la cirugía».
Pero luego se detiene y reflexiona.
«Pero yo solo quería ser la mejor versión de mí misma», dice Emily, «y ahora creo que lo soy». | @bbc

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Dios mío…

En 2016, un chico británico de tan solo 19 años llamado Jack Johnson se convertía en noticia al revelar que se había gastado 20 mil libras, casi 23 mil euros, en que cirujanos y esteticistas le intervinieran para conseguir ser idéntico a David Beckham. El resultado es bastante cuestionable, pues la semejanza no era muy exacta.

Ahora, con 21 años, Jack ha cambiado de opinión. Ya no quiere copiar al futbolista, porque lo que quiere es parecerse a su hijo mayor, el fotógrafo Brooklyn Beckham. “Está claro que David es muy atractivo, pero se está haciendo mayor y ahora quiero un look más joven y fresco. Brooklyn es quien tiene ahora el protagonismo”, explicaba el joven en una entrevista con el portal Mirror.

Pero tras gastarse tantos miles en la cirugía y los tratamientos para ser como David Beckham, Jack Johnson se quedo en la calle y sin dinero, e incluso tiene una deuda de casi 35 mil euros. Sin embargo, a pesar de no trabajar, la falta de fondos no ha frenado sus deseos, ya que ha conseguido que cinco personas le paguen los caprichos estéticos simplemente a cambio de hacerse compañía de vez en cuando. “No tengo que hacer nada íntimo con ellos, solo ir a cenas y eventos lujosos con ellos. Es una simple transacción”.

Jack Johnson se ha sometido a un procedimiento llamado “Vampire Facial”, que consiste en extraer sangre al paciente de su brazo, quitarle el plasma y esparcirla por la cara (Kim Kardashian también se lo ha hecho) y que cuesta más de 800 euros. Además, en el presenta gasta entre en torno a unos 400 euros semanales en tratamientos estéticos. | @lavanguardia