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[…] Así describe Anne Maître este trabajo de Bruno Catalano en la web del artista:
» Una maleta, un hombre. Él la agarra y se lanza hacia lo desconocido. Un viaje voluntario a un horizonte que abraza y se antoja infinito, o un viaje forzado, forzado por el exilio y el sufrimiento, a la búsqueda de la libertad y guiado por la supervivencia.
‘El viajero’ de Bruno Catalano es ese hombre abandonado a sí mismo, un hombre impulsado hacia la infinitud del tiempo y el espacio. Su casa no es más que una maleta y su ser, progresivamente, va poco a poco despojándose de todo lo que creía necesario, de todo su ‘yo’ tan hábilmente construido por nuestras sociedades. Ya no es ‘el hombre de un mundo’ sino ‘el hombre en el mundo’, aún con su bagaje cultural pero que se ha vuelto frágil ante la inmensidad. Su aventura no estará exenta de daño.
Un hombre desfragmentado, desestabilizado, despojado de sus señas de identidad, que camina hacia su salvación y su pérdida, a un mismo tiempo. Ahora tendrá que reinventarse. Este viajero escapa de sí mismo, para encontrarse con su tierra desconocida. « […] @yarquitectura

Mi madre vino a España, en principio para ahorrar algo de dinero y volver a Ucrania. Vino aquí sin hablar español y sin conocer a nadie. Trabajó de chacha para millonetis en Moraleja y en Marbella, regando olivos con un tractor e incluso de pastora de ovejas en la frontera con Portugal. En el tiempo que pasó aquí aprendió el idioma, hizo amigos y ya no quería volver a Ucrania donde yo le esperaba con mi abuela. Y así decidió traerme a mi 😀
Lloré lo que no está escrito el primer mes, quería volver con mis amigos y mi familia. Me acuerdo que no comía nada, todo me sabía rarísimo y encima el idioma… Pero luego igual que mi madre, me adapté jeje no es ningún invent ni Albert Einstein, es la historia de mi bida salu2
Los mejores chollos en Chollometro
1. En Groenlandia no existe el derecho de propiedad sobre la tierra; toda es comunal
2. Las cañerías de suministro de agua y de alcantarillado a las viviendas están calefactadas; si no, en invierno se congelarían y estallarían.
3. Un supermercado groenlandés tiene las mismas mercancías que el supermercado de al lado de tu casa; pero todo se trae de fuera. En el país no se produce nada, más allá de manufacturas de pescado.
4. La ballena es junto con la foca el plato nacional. Pero lo más apreciado de un cetáceo no es su carne (que se vende muy barata) sino la piel, por la alta cantidad de vitaminas que contiene. Se paga a elevados precios y se come cruda o cocida en sopa.
5. No existe ninguna carretera que una dos núcleos habitados de Groenlandia. Para ir de una aldea a otro o de una ciudad a otra hay que usar avión, barco o trineos de perros o motonieve en invierno.
6. De los dos millones de kilómetros cuadrados de superficie que tiene Groenlandia (cuatro veces la extensión de España), el 85% está cubierto por una capa de hielo, el Inlandsis, que alcanza los 3 kilómetros de espesor. Sus 57.000 habitantes viven en los tramos de costa que no ocupa el hielo.
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