Pues menudo cabronazo

Un agente de Policía Nacional de 53 años en el momento de los hechos ha sido condenado a nueve meses de prisión y al pago de una multa de 18 meses por abusos sexuales sobre otra agente con la que compartía servicio, en Alicante, después de echar un sedante en el café.

Dichos abusos se produjeron después de que el condenado vertiese una droga (lorazepam) en la bebida consumida por la víctima, que hizo que se quedase dormida, según la sentencia dictada por un tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia.

Los abusos se produjeron en dos jornadas distintas, la primera en una fecha indeterminada de enero de 2020 después de que el acusado proporcionase un café a su compañera de servicio al que previamente había introducido cierta cantidad de lorazepam.

Al consumir la bebida, la agente de Policía entró en un estado de somnolencia y, en ese momento, el procesado «aprovechó para desabrocharle el cinturón, bajarle la cremallera del pantalón, ver la ropa interior y tocarle un pecho» hasta que la mujer consiguió apartarle con el brazo. | @heraldo

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Que mal cuerpo me ha dejado esta noticia…

El detenido había suspendido cinco asignaturas, la madre le había cortado el wifi y el chico se negaba a realizar las tareas de cuidados en el campo. Al parecer, habría matado a la madre y al hermano primero y cuando el padre llegó a casa, fue cuando disparó a este en el pecho. Fuentes conocedoras de la investigación apuntaron que cuando el padre, sangrando, preguntó al menor que qué hacía, este le habría vuelto a disparar, «porque no se callaba». | @lainformacion

@cadenaser

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