

Las parejas abiertas celebran su amor pero no cierran su alcoba a personas ajenas: comparten relaciones sexuales con otros, manteniendo la parte afectiva con su pareja. Su núcleo no contiene el concepto de fidelidad más convencional, es decir, aquel que supone la exclusividad sexual, sino que acuerdan entre ellos cómo, qué, con quién y cuánto van a vincularse con terceros.
Un dato esencial es la confianza y el respeto, base para establecer los límites de sus prácticas y sus relaciones externas. Cuando una pareja se plantea abrir la relación, las fronteras sólo les conciernen a ellos pero, sobre todo al principio, muchas no saben por dónde empezar. ¿Se puede repetir pareja sexual en un escarceo? ¿Está permitido traspasar los límites de lo sexual y cruzar al plano afectivo? ¿Probamos solo el intercambio de parejas? Si alguno está incómodo, ¿hay marcha atrás?
Para muchos, desde luego, todas estas dudas y preguntas suponen demasiadas variables para afrontarlas con el detalle necesario. Un buen método para iniciarse es establecer un contrato privado donde tratar los aspectos que puedan preocupar a cada persona con el fin de evitar malentendidos.
El objetivo es explorar la propia sexualidad, descubrir fantasías, amar a otros, etc., pero siempre desde el cumplimiento de unas normas. Y para eso, no hay más reglas que las de la propia pareja. «Hay parejas que acuerdan intercambios soft (besarse, tocarse, sexo oral sin penetración), otras que pactan intercambios sin limitaciones en cuanto a las prácticas… Algunas deciden hacerlo todo juntas, otras que van por separado. No hay unas normas sobre cómo deben de ser las parejas liberales. Cada pareja se construye a su medida, en función de lo que a ambas les resulta más cómodo», explica Arola Poch, sexóloga de la red social liberal Wyylde.
Esta red social ha elaborado un modelo de contrato privado para todas aquellas parejas que hayan decidido dar el paso y que necesitan dejar por escrito qué líneas no quieren cruzar. Lo puedes descargar de su web y modificarlo a tu medida. Su propuesta incluye seis aspectos básicos a tener en cuenta para que no queden flecos, aunque atento a uno fundamental: siempre debes establecer un periodo de prueba y donde dije digo, digo Diego…
