

Candela Pérez y Fran Gualico en el taller de soldadura que tiene el Centro Integrado de FP Construcción en Sestao. (Yvonne Iturgaiz)
Para Candela Pérez (natural de Torrelavega de 22 años) y Fran Gualico (vecino de Igorre, de 23) su preparación como soldadores supone una vía para escapar de la restauración. «Después de tres años en la hostelería dije ‘no más’ y me metí en esta formación», explica Fran, que cursa ya el segundo año del ciclo Soldadura y Calderería en el centro integrado que FP Construcción tiene en Sestao. Tras finalizar la ESO, empezó a formarse en un grado superior de deportes, pero en seguida acabó trabajando como camarero para ahorrar dinero. Candela, por su parte, estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y ha ejercido como profesora de dibujo para niños, realizando espectáculos de circo y hasta como modelo de desnudo para pintura y dibujo en el Círculo de Bellas Artes, aunque su principal fuente de ingresos ha venido de su trabajo en bares y restaurantes.
Vías de salida no les faltan y los dos jóvenes coinciden en que las oportunidades de empleo y las condiciones del sector les han animado a acercarse a estos ciclos. «No tener que pelearte por tener un sueldo digno es algo que ayuda», asegura Candela. Aunque actualmente los convenios del metal se están negociando en Bizkaia y Álava, este año los salarios para un soldador industrial vienen a rondar los 31.680 euros brutos anuales.
El trabajo es atractivo, pero aún así no convence a todos. El responsable del departamento de soldadura, Aritza Ormaetxea, advierte que la tasa de abandono alcanza un 40% y en algunas clases puede alcanzar hasta dos terceras partes. «Creo que viene gente muy joven, de 16 y 17 años, muchas veces sin saber a lo que se presentan. Quieren hacer cualquier cosa y eligen esta FP», lamenta.
Esta salida de los estudios merma la oferta de profesionales que demandan las empresas. «Hay muchos soldadores, caldereros y tuberos que pasan de los 55 años y eso se va a notar mucho en la demanda; algunas empresas se van a quedar sin nadie», advierte Ormaetxea.
Fuente: El Correo.

Mounir, que dejó Rocafonda para residir en el barrio de Pedralbes desde hace año y medio ha publicado un vídeo en redes sociales en el que critica con dureza un problema municipal: la falta de agua para los perros en las fuentes. El padre del futbolista ha comenzado su vídeo con una mofa a la invasión en Ceuta. «Hola España, y vive de Ceuta, no se hablar español…» comienza afirmando en tono jocoso antes de referirse al problema del agua. «Llevamos dos semanas así. Queremos agua. Estamos en Pedralbes, ¡Pedralbes, Pedralbes!», grita el padre de Lamine. Entre los comentarios de los usuarios, leyó uno que le instó a ponerse a trabajar, a lo que respondió: «Sinvergüenza, la madre que te parió. A mí no me hace falta trabajar muchacho. Adopta un perro, guarro. A mí no me hace falta trabajar, tengo millones, gracias a Dios»… Poco después, lanzó otro comentario que ha terminado por convertir el vídeo en otro momento viral por el que ha recibido miles de comentario «Abascal, que no vales para nada», dijo. @La Razón

Fuente: La Razón.