arte

Arte Tangram

El Tangram es seguramente el rompecabezas geométrico más popular y conocido, entre otros motivos por su sencillez y su enorme versatilidad. Es un rompecabezas de origen chino, aunque de antigüedad desconocida (véase más sobre su historia en la entrada Tangram), formado por 7 piezas poligonales –5 triángulos rectángulos isósceles (de tres tamaños distintos, dos de tamaño pequeño forman uno mediano y dos de estos uno grande), 1 cuadrado (que es igual a la unión de dos triángulos rectángulos pequeños) y 1 paralelogramo de tipo romboide (que también se puede obtener como unión de dos triángulos rectángulos pequeños). | @culturacientifica

Con las siete piezas del Tangram se puede formar la figura básica, que es un cuadrado, o una enorme familia de figuras, tanto figurativas (animales, personas, objetos, construcciones, números, letras, etc), como geométricas (figuras poligonales convexas (sobre las figuras convexas realizables con el Tangram véase la entrada Un teorema sobre el Tangram), etc), además de poder ser utilizado de forma didáctica para aprender matemáticas (teorema de Pitágoras, áreas, ángulos, etc).

La cantidad de figuras es de tal calibre que solo en gatitos podemos realizar por lo menos 50 patrones distintos, como vemos en la siguiente imagen.

El tangram en el arte contemporáneo

Un rompecabezas tan versátil y popular ha calado en el mundo del arte y la cultura. Se puede encontrar en la literatura, el cómic, el diseño, la arquitectura, el teatro, la danza o la poesía, además de en las artes plásticas. En la entrada del Cuaderno de Cultura Científica titulada El arte contemporáneo que mira al Tangram, así como en las otras dos entradas mencionadas, ya se mostraron algunos artistas que utilizaban el Tangram en sus obras de arte.

Un campo en el que el rompecabezas ha tenido un gran protagonismo ha sido en el mundo del grabado. Como ya se comentaba en la entrada El arte contemporáneo que mira al Tangram, el artista madrileño Javier Abad Alonso, co-fundador del estudio de grabado y galería Arco Tijera, hizo uso de este objeto geométrico en su magnífica y premiada serie de fotolitografías Supremus, El cráneo del hombre también es el cosmos (2019), que toman como punto de partida la controvertida pintura Cuadrado negro (1915-30), del artista supremacista ruso Kazimir Malevich (1879-1935), pero deconstruyendo el cuadrado a través del Tangram y sustituyendo el negro por paisajes extraídos de un observatorio astronómico.

  

Muchos edificios históricos trataron hasta los más pequeños detalles como una oportunidad para la artesanía.

Los desagües pluviales, relojes de calle, puertas, puentes, fuentes y postes de lámparas a menudo fueron diseñados cuidadosamente para agregar carácter a los espacios que los rodean, convirtiendo la infraestructura cotidiana en obras de arte duraderas.

Hoy en día, la construcción pública suele moldearse por diferentes prioridades. El costo, la eficiencia, la durabilidad, la accesibilidad, la seguridad y la facilidad de mantenimiento a menudo tienen prioridad, dando como resultado diseños más limpios y simples que son más rápidos y menos caros de construir.

Ninguno de los dos enfoques es inherentemente correcto o incorrecto. Uno destaca la belleza y la expresión artística, mientras que el otro se centra en la practicidad y el rendimiento. La pregunta es si las ciudades modernas pueden volver a abrazar ambas cosas. | @thishowthingswork

Ver post completo

"La caída de los condenados" de Pedro Pablo Rubens, 1620 aprox.

La pintura trata sobre la caída de los condenados al infierno tras el Juicio Final, un motivo muy tratado por el arte cristiano a lo largo de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco. En la parte superior, el Arcángel Miguel sale de un rayo de luz entre nubes oscuras con sus ángeles y portando un escudo redondo de brillo cegador, arroja al abismo una monumental y desbordante cascada de cuerpos desnudos, hombres y mujeres con los que Rubens desata su pasión por la anatomía plasmándolos desde todos los ángulos y poses, siendo atrapados, empujados, arrastrados o mordidos por oscuros demonios de rostros animalescos, ofidios y bestezuelas que se los llevan hacia el fuego del Infierno. En la parte inferior, las bestias que luchan por las almas aterradas incluyen símbolos de algunos de los pecados capitales: el león representa la Ira, la serpiente la Soberbia, el perro la Envidia. En contraste con representaciones comparables, falta Cristo como juez del Mundo con perspectiva de salvación. La fusión casi abstracta de las superficies también es inusual. Su dinamismo y profusión son plenamente barrocos.

Los mejores chollos en Chollometro

La deriva de la modernidaz.

@Nachoxot


Lo importante que es la estética y la belleza en los pequeños detalles… Ayer vi un documental sobre Bilbao y resulta que de una ciudad bastante fea e industrial se convirtió en la ciudad más top y visitada por los turistas, gracias a gastar casi todo el presupuesto que tenían en contratar arquitectos más codiciados del mundo.

Cito:

El «efecto Bilbao» describe cómo la construcción de una obra arquitectónica icónica puede revitalizar y transformar por completo la economía, el turismo y la identidad de una ciudad. Nació tras la inauguración del Museo Guggenheim Bilbao en 1997, diseñado por Frank Gehry, que convirtió un pasado industrial en declive en un motor cultural global.