
Los colegios vascos deberán habilitar «arnasgunes» –«zonas de respiro», en euskera– que garanticen «espacios de escucha y regulación emocional» para el alumnado. La idea es que se favorezca la «expresión del malestar, la regulación emocional y el acompañamiento educativo» en situaciones que así lo requieran.
En lo respectivo a la convivencia, una de las grandes novedades será la creación en todos los centros del denominado «arnasgune» emocional. Según explica el texto, «estos espacios podrán utilizarse, con el acompañamiento de la profesora o profesor de referencia u otra persona adulta responsable del centro, cuando el alumnado precise un entorno de escucha, regulación emocional o apoyo educativo individualizado», especialmente cuando exista un protocolo abierto por conductas suicidas, acoso escolar o violencia contra las mujeres; o, en general, cuando el estudiante lo solicite por necesidades «personales y socioemocionales o cuando se encuentre «en una situación de crisis emocional». @elcorreo_com
Fuente: El Correo.











