Ni democracia ni impuestos, pero mucho cuidadito con el anticristo.

Captura del titular de El País: Peter Thiel, el tecnoligarca que cree en el anticristo

Ilustración de Peter Thiel con una bola de cristal
Foto: El País

Cuando Hulk Hogan demandó al medio sensacionalista Gawker en 2016 por la publicación sin su consentimiento de un vídeo de contenido sexual, nadie daba un duro por él. Pero Hogan ganó el juicio y consiguió una indemnización de 140 millones de dólares que acabó con la publicación online. Peter Thiel, uno de los personajes más siniestros de Silicon Valley, decantó la batalla judicial: financió en secreto a los abogados de Hogan. Quería vengarse de Gawker porque lo había ridiculizado durante años y desvelado su homosexualidad.

Tras ganar el juicio, Thiel, fundador de PayPal, pensó que el apoyo del jurado popular a Hogan era el síntoma de un cambio social profundo. Vislumbró antes que nadie la victoria de un promotor inmobiliario neoyorquino con fama de mujeriego en las elecciones de ese año. Entonces, Donald Trump era solo un candidato improbable. “Vaya, quizá gane las elecciones”, pensó entonces Thiel, según confesó en una entrevista a The Atlantic. Pocas semanas después pronunció un discurso en la Convención Nacional Republicana que terminó por lanzar la carrera política de Trump.

Una década más tarde, Peter Thiel, de 58 años, es el personaje más influyente de Silicon Valley desde la irrupción de Steve Jobs a finales de los setenta. Libertario, antisistema y promotor del tecnoconservadurismo, está detrás del auge de figuras políticas como el vicepresidente, J. D. Vance, que trabajó para él en Mithril Capital, uno de sus fondos de inversión; o Ted Cruz, destacado senador republicano de Texas. Inspirador del nacionalismo tecnológico de Estados Unidos y contrario a las organizaciones internacionales nacidas tras la Segunda Guerra Mundial, como la ONU o la OTAN. A finales de septiembre participó en un ciclo de conferencias en Nashville en el que advirtió del “anticristo” y del peligro de regular la inteligencia artificial. No es la primera vez que disfraza con argumentos religiosos los ataques contra aquellos que quieren controlar el poder de las tecnológicas. Ya lo hizo el año pasado en conferencias similares en San Francisco, Roma o París.

Diablos, señorita

Fuente: El País.

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Adicto a las drogas desquiciado se descontrola después de que los vecinos se nieguen a esnifar cocaína con él: «ofensivo para su cultura»

Samuel Ellery Sedgwick, en su ficha policial

Samuel Ellery Sedgwick, en una ficha policial de septiembre de 2020
Foto: New York Post (Maricopa County Sheriff’s Office)

Samuel Ellery Sedgwick, de 49 años, fue detenido tras los avisos de que había disparado 10 tiros contra un complejo de apartamentos cerca de las calles Miller y Osborn el jueves por la mañana.

Según se informa, Sedgwick parecía estar en un estado alterado cuando ofreció cocaína a los residentes de los apartamentos, según documentos judiciales revisados por FOX 10. Cuando estos se negaron, presuntamente dijo que el rechazo era «ofensivo para su cultura» y empezó a dar una paliza a un hombre.

Después, el hombre volvió en bicicleta al lugar original y disparó 10 tiros contra el complejo, donde una bala atravesó un aparcamiento y alcanzó una vivienda vecina. Un disparo incluso alcanzó una ventana y un techo de un apartamento.

Fuente: New York Post.