Y es que hablamos probablemente de la mejor fuente de proteína natural, y de un ingrediente que es rico en vitaminas y minerales, fuente de omega 3, bajo en calorías y que además es saciante. Por no mencionar que también contiene colina, que ayuda a prevenir la neuodegeneración, como sugiere u reciente estudio publicado en The Journal of Nutrition.
El problema no es el huevo
Sin embargo, como decíamos, existe la duda sobre la cantidad de huevo que es beneficiosa o si hay una a partir de la cual es perjudicial. “¿Quién dice que los huevos son malos? Yo me como tortillas de 5 huevos y no bajo de 14 a la semana… y ¿sabes qué? No pasa nada”, asegura el doctor Manuel Viso.
“El problema no son los huevos, el problema son los croissants, las galletas, los refrescos, las patatas fritas de bolsa… los ultraprocesados sí disparan el colesterol y aumentan de verdad el riesgo cardiovascular”, añade el especialista en hemoterapia y hematología.
“Durante años -subraya- se decía que solo podías comer 3-4 huevos a la semana. Hoy sabemos que eso no tiene sentido. La ciencia ha demostrado que el colesterol del huevo apenas influye en el colesterol en sangre de la mayoría de personas. Lo que de verdad importa es tu patrón de alimentación completo: si lo basas en ultraprocesados, grasas trans y azúcares, ahí sí tienes un problema”.
Y es ahí donde, según el médico divulgador, radica el problema. Muchas veces culpamos a un alimento de manera inmerecida, como sucede con el pan y el aumento de peso, de cuestiones que tienen que ve más con un enfoque más general de la dieta.
“No es lógico prohibir el huevo y luego desayunar galletas o churros en fritanga todos los días. Mejor huevos en tu dieta y menos ultraprocesados en tu vida. Tu corazón lo agradecerá”, concluye el doctor Viso. | @menshealth
Nadal ha estado realizando una dieta antiinflamatoria, la cual incluye gran cantidad de verduas de hoja verde, grasas saludables y frutos rojos. Según detalla Granados al medio citado: «Actualmente la base de la alimentación de Rafa consiste en pescado, verduras, ensaladas, arroces, patata y frutos secos». La nutricionista indica que durante la pretemporada se suele incrementar el consumo de proteína, distribuyéndola a lo largo del día y, cuando es tiempo de competición, lo ideal es aumentar el consumo de carbohidratos.
Los tres alimentos que no entran en la dieta de Nadal
Hace muchos años Nadal comía alimentos fritos, comida basura y bebidas llenas de azúcar, pero ahora esto queda muy lejos y su nutricionista indica que hay alimentos no recomendablespara el deportista, pero que no son muy diferentes de los que también tendría que restringir el resto de población. Tal como explica a ‘Relevo’, entre ellos se encuentran «todos estos productos ultraprocesados con ingredientes de muy baja calidad, con grasas no saludables como las grasas trans o con un exceso de azúcares añadidos».
Además, sí que detalla tres alimentos que Nadal no come o que están muy restringidos en su dieta: «No come ni carne, ni embutidos ni queso». Según Granados, el objetivo es intentar «cubrir los elevados requerimientos nutricionales del deportista de élite y eso se puede hacer dando a elegir según las preferencias personales», además de analizar cómo le va sentando cada alimento. | @abc
En una dieta saludable y rica en nutrientes no puede faltar un alimento tan vital como el huevo. Este producto no sólo es una gran alternativa a la hora de cocinar al poder incluirse en, sino que también ofrece un alto valor nutritivo y muchas proteínas a aquellos que lo consumen. Sin embargo, desde hace años son muchos los que apuntan a que no es tan sano como parece por su alto contenido en colesterol.
Cada 100 gramos de huevo hervido que consumamos se estima que ascenderían a 375 miligramos de colesterol, por lo que muchos expertos en alimentación han recomendado siempre. No obstante, en los últimos años algunos estudios han tratado de desmentir esta creencia popular extendida de que una ingesta de grandes cantidades de huevos podría trastocar nuestros análisis.
Siguiendo esta creencia, un joven llamado Nick Norwitz, doctor en fisiología en Oxford y estudiante de Harvard, ha explicado lo que podría suceder en nuestro cuerpo si consumimos muchos huevos. Para ello, el joven tomó hasta 720 huevos durante un mes entero, lo que se traduce en 24 huevos cada día durante 30 días: «Comí un huevo por hora cada hora durante un mes entero», empieza diciendo en un vídeo publicado en YouTube, que acumula ya más de 250.000 visualizaciones.
«¿Por qué hice esto?», se ha preguntado el joven. Tal y como ha explicado Nick, había varias razones: «Dejando a un lado el hecho de que estoy un poco loco, tenía un claro objetivo», ha señalado el joven antes de lanzar su teoría. «Mi hipótesis consistía en que comer 720 huevos en un mes, lo que equivale a 133.200 mg de colesterol, no aumentaría mi colesterol. Concretamente, no aumentaría mi colesterol LDL (al que muchos conocen como colesterol malo)».
Su colesterol LDL bajó casi un 20% durante el experimento
Y así fue, porque, a pesar de haber consumido estas grandes cantidades, los 133 gramos de colesterol no elevaron en ningún momento las cifras de sus analíticas. «De hecho, mi colesterol LDL bajó un 2% durante las dos primeras semanas, y luego bajó un 18% más durante las dos semanas siguientes», ha recogido en su investigación este joven. «Desde hace un tiempo se sabe que el colesterol de nuestra dieta tiene muy poco impacto en los niveles de colesterol de las personas normales», ha reconocido en el vídeo.
«Cuando comes colesterol, este se une a los receptores en las células intestinales y eso estimula la liberación de una hormona llamada cohesina», ha contado en el vídeo. Este complejo de proteínas se dirige al hígado, donde se pega a un receptor llamado ‘GR 146’, de manera que este órgano «entienda que no debe fabricar más colesterol». «Así que las cosas se equilibran en una homeostasis», ha señalado.
Los carbohidratos ayudaron a rebajar sus niveles de colesterol
El motivo de esta bajada tan repentina y acusada de los niveles de colesterol es algo más complejo de explicar, aunque, según el propio Nick, se debe a una dieta rica en carbohidratos. «Si añades carbohidratos de cualquier tipo, ya sean Oreo, fruta o almidones, es suficiente para reducir las LDL en el llamado fenotipo del híper respondedor de masa magra», ha contado en el vídeo.
Aquellas personas que ingieren pocos hidratos de carbono en su día a día pueden llevarse alguna sorpresa al ver sus niveles de colesterol. De hecho, estos pueden aumentar como parte de una «tríada lipídica», que se produce por la quema de grasa y la falta de carbohidratos. «Las partículas VLDL exportadas desde el hígado se vuelcan en el tejido graso y muscular, lo que lleva a un salto en LDL, un salto en HDL, y triglicéridos bajos», ha contemplado el joven. De esta manera, según Nick, la adicción a los carbohidratos puede desplomar los LDL, «al menos en estos hiper respondedores de masa magra» y para ello podría servir cualquier hidrato.
Junto a la gran cantidad de huevos ingeridos, el estudiante de Harvard quiso añadir también 60 gramos de carbohidratos netos. En este caso eligió frutas, entre las que incluyó algunas como plátanos, arándanos, fresas y cerezas. «Elegí esta dosis de 60 gramos por curiosidad. Sabía que 60 gramos al día no serían suficientes para revertir mi fenotipo de hiper respuesta de masa magra y bajar mi colesterol LDL», ha explicado el científico, que se llevó una sorpresa al comprobar que estos habían bajado mucho más de lo esperado, hasta un 18%.
Las creencias populares en temas de alimentación pueden no ser verdad
Nick Norwitz ha insistido en que, en la batalla entre «sabiduría popular» y pensamientos basados en la nueva forma de entender la fisiología, «la dosis extra de carbohidratos ha dominado contra las insanas cantidades de colesterol que estaba ingiriendo». De esta manera, el joven ha demostrado que la ciencia ha desmontado una vez más los múltiples tópicos que podemos escuchar en la sociedad.
Para finalizar, el estudiante de Harvard ha reflexionado sobre este tipo de comentarios, explicando que «los mensajes más extremos llegan más lejos y pueden autopropagarse». Nick ha insistido en que, hablando de dietas, muchas de estas creencias falsas que se extienden en redes sociales pueden ser «poco profundas o huecas», pero que los humanos tendemos más a creernos este tipo de mensajes que lo que dice realmente la ciencia. | @abc