

Foto: El Correo
Un trabajador vasco con una lesión medular desde los dos años se sometió en noviembre de 2023 a una operación para implantarle una prótesis de pene. En las revisiones posteriores se quejó de que había perdido la mitad de su longitud y llegó a asegurar que había pasado de 14 a solo 4 centímetros: «Lo tengo pequeño y antes no», recoge la sentencia. Los especialistas, sin embargo, comprobaron que la prótesis estaba bien colocada y funcionaba, y anotaron en el informe: «No tengo regla pero es un pene de tamaño normal». Aun así, le ofrecieron retirar el dispositivo o pedir una segunda opinión a otro urólogo.
El episodio aparece en un pleito por algo bastante más serio: el empeoramiento de su lesión medular, que le ha hecho perder fuerza y sensibilidad y le obliga a necesitar ayuda para vestirse, asearse y moverse. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha rechazado el recurso de la Seguridad Social y le confirma una pensión de gran invalidez de 2.752,64 euros al mes. El tribunal considera clave que el hombre pudo trabajar durante años y que ha sido el agravamiento posterior lo que le ha dejado dependiente para las tareas básicas.
Fuente: El Correo.











