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Ay que asco

Estas son las características de los humanos del futuro

Antes de ello, el medio que ha publicado la información, Toll Free Forwarding, afirma que el «uso constante de teléfonos inteligentes, ordenadores portátiles y otra tecnología» son las grandes razones de que nuestro cuerpo vaya a cambiar tanto. Ahora sí, os mostramos los rasgos que presentan los humanos del futuro.

1. Encorvados

Primero, los seres humanos del futuro tendrán joroba. «El diseño y los hábitos típicos de los usuarios de los objetos tecnológicos modernos, como los teléfonos inteligentes y los monitores de ordenador, tienen un impacto significativo en la forma en que nos sentamos y estamos de pie», explican. De esta manera, nuestros descendientes serán más encorvados que nosotros.

2. Garras en lugar de manos

«Una condición acuñada recientemente, la ‘garra de texto’, ocurre después de sostener constantemente el móvil, curvando los dedos alrededor en una posición antinatural durante largos períodos de tiempo», afirma el artículo. Según el medio, este cambio » está causado directamente por el uso de un dispositivo tecnológico en particular: el teléfono inteligente».

3. Codo de 90º

‘Mindy’ ofrece otra modificación en consecuencia de la utilización frecuente del teléfono móvil, el codo con ángulo de 90º. «También conocido como ‘codo de teléfono inteligente’, se debe a la posición típica del brazo al sostener y usar teléfonos inteligentes, ya sea para uso general o para sostenerlos junto al oído durante las llamadas telefónicas», señalan.

4. El cráneo aumenta pero el cerebro disminuye

Respecto a la parte que dirige y que manda sobre todo el cuerpo, el ser humano del año 3.000 estará compuesto por un cráneo más grande pero, al mismo modo, tendrá un cerebro muy pequeño. «Es posible que desarrollemos cráneos más gruesos, pero si hay que creer en una teoría científica, la tecnología también puede cambiar el tamaño de nuestros cerebros», dice la noticia.

5. Cuello más grueso

Por su parte, el cuello también notará cambios evidentes. «Volviendo a la postura de ‘Mindy’, los efectos de la tecnología en el cuello también han dado lugar a una nueva condición, acertadamente llamada ‘cuello tecnológico'», en otras palabras, que el cuello se vuelve más grueso y con más anchura.

6. Nuevos párpados

Las pantallas causan dolores de cabeza, fatiga visual e incluso ceguera», expresan los investigadores. «Los humanos pueden desarrollar un párpado interno más grande para evitar la exposición a la luz excesiva, o el cristalino del ojo, puede desarrollarse evolutivamente de modo que bloquee la luz azul entrante, pero no otras luces de alta longitud de onda como el verde, el amarillo o el rojo», indica Kasun Ratnayake, de la Universidad de Toledo (Ohio, EE UU).

@marca

Esto es un tema delicado, ¿vosotros cómo veis lo de tomar pastillitas para la depresión?

Yo estoy de acuerdo con lo que dice Raül Andero, lo ideas es combinar psicoterapia y farmacología. No estaba muy familiarizada con el tema este de los psicólogos y enfermedades mentales, hasta que no ha llegado a mi familia. A mi tía le han diagnosticado depresión crónica, tiene 43 años y solo ahora ha hablado del tema y ha ido a un psicólogo. Nos hemos quedado helados cuando nos dijo que tiene depresión desde que era muy muy muy jovencita. Siempre ha sido muy alegre y positiva, pero eso es lo que ella quería transmitir, la realidad era muy diferente. Ahora está tomando pastillas y bueno… está algo mejor, pero ¿es algo que ahora tiene que tomar de por vida? No sé, es una enfermedad muy puta.

P. ¿Podría haber una pastilla para después de un episodio traumático?

R. La idea general sería combinar psicoterapia y farmacología. Los fármacos que hay ahora en salud mental, para trastornos siquiátricos no neurológicos, son los ansiolíticos, para tratar la ansiedad, y los antidepresivos. Estos fármacos se focalizan en receptores que están expresados en casi todo el cerebro. A veces funcionan y otras es como conducir un coche apretando a la vez el acelerador y el freno. El fármaco activa un área e inhibe otra, porque los receptores hacen cosas diferentes en distintas zonas. Son poco específicos. Esto no quiere decir que haya que hacer cambios en los tratamientos; hay que seguir haciendo lo que diga el psicólogo o el psiquiatra. Lo que queremos desarrollar son fármacos que, por ejemplo, vayan más dirigidos a las neuronas y a las áreas cerebrales que queremos y no a todo el cerebro, como suele pasar con los fármacos que hay ahora. | @elpais

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Más de la mitad de los españoles de entre 15 y 29 años asegura haber sufrido problemas psicológicos o psiquiátricos en el último año. El 24,9% ha consumido psicofármacos en el último año y uno de cada tres chicos y chicas (35,4%) ha experimentado ideas suicidas. Éste es el panorama sombrío sobre la salud mental de los jóvenes que dibuja el Barómetro Juvenil. Salud y Bienestar que ha realizado la Fundación Mutua Madrileña y Fundación FAD Juventud con entrevistas a más de 1.500 personas. La mitad de quienes reconocían sufrir algún problema no han pedido ayuda profesional. «Las enfermedades mentales son un estigma social, los jóvenes sienten vergüenza y no reconocen que pueden padecerlas», explica Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.

Los especialistas encuentran «alarmante» que uno de cada tres jóvenes haya pensado, al menos una vez, en el suicidio. Con un antes y después de el Covid-19, el grupo de entre 15 y 19 años de edad «ha pasado de ser en el que menos ideas de suicidio tenía en 2019, a ser el segmento de jóvenes que más las experimenta y con mayor frecuencia» explica Anna Sanmartín, subdirectora del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD.

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Hace un tiempo tuve este debate con Josu, que defendía esa hipótesis…

De momento por experiencia propia no lo puedo saber porque mi mejor amigo es gayer xdxd. ¿Vosotros qué pensáis? ¿Tenéis amigas a las que no queráis empotrar?

Una de las cuestiones más controvertidas que acompañan al ser humano desde prácticamente el principio de los tiempos es la siguiente: ¿Pueden los hombres y las mujeres ser amigos y sólo amigos? Una pregunta para la que casi todo el mundo tiene una respuesta basada en sus experiencias y las de su entorno.

Ahora, la que la ciencia ha podido finalmente responder a la gran cuestión después de que un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos, haya decidido dedicar sus esfuerzos a sacarnos de dudas presentando Benefit or burden? Attraction in cross-sex friendship, un estudio que se puede traducir por ¿Beneficio o carga? La atracción en la amistad entre sexos, un título bastante elocuente.

Según Abril Bleske-Rechek, la psicóloga al frente del grupo de trabajo que ha estudiado la relación entre hombres y mujeres, varones y féminas tienen una percepción muy distinta de los mensajes que reciben del sexo opuesto. Esto, muy especialmente en el caso de los hombres, les lleva a malinterpretar las señales.

Por eso, este estudio publicado en el Journal of Social and Personal concluye que la amistad entre individuos de distinto sexo es imposible al constatar que una de las partes, cuando no las dos, acaba por desarrollar en algún momento un grado distinto de atracción sexual, después de analizar la relación de amistad de casi un centenar de universitarios.

A los jóvenes que formaron parte de la investigación se les preguntó -primero por separado y después delante de su amig@- cuál era el nivel de atracción que sentían por la otra persona, con tres opciones: «ninguna atracción», «atracción moderada» y «atracción extrema». Ya durante la fase de estudio se tuvieron en cuenta distintos factores como la manera en la que se conocieron, el tiempo que llevan como amigos, la frecuencia y el grado de interacción o las experiencias emocionales compartidas por ambos. | @elmundo